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El Trastorno Específico del Lenguaje (TEL) es un trastorno que afecta principalmente la adquisición y desarrollo del lenguaje oral. Este trastorno no se relaciona con un déficit intelectual, trastorno emocional, lesión neurológica o problema motor o sensorial. Tampoco es como cualquier retraso en la aparición del habla, no es un tema de darle tiempo al chico o un problema en la maduración. Muchos de los niños que presentan TEL además de tener afectada la expresión, también tienen comprometida en mayor o menor medida,  la comprensión.

Además de adquirir tarde el lenguaje, cuando lo adquieren, presentan muchos patrones irregulares en el desarrollo del mismo. Aunque se conoce aún muy poco sobre las causas del TEL, investigaciones recientes sugieren que es un trastorno hereditario y  hacen referencia a limitaciones en la capacidad para identificar los sonidos de los que consta el habla. El niño presenta una limitación en la capacidad para aislar, identificar y memorizar los sonidos del habla y el orden en el que son emitidos. Además de las primeras palabras,  otras palabras que son perceptivamente poco importantes (como las preposiciones, conjunciones, artículos) van a ser más vulnerables a esta limitación, es por eso que la construcción de oraciones (la sintaxis) tampoco se va a desarrollar adecuadamente. Estas deficiencias obligan al niño con TEL a utilizar mecanismos compensatorios inadecuados para lograr comunicarse. Los niños con TEL  a menudo tardan  en  hablar y no producen ninguna palabra hasta que tienen alrededor de  2 años. A la edad de 3 años, pueden hablar, pero es muy posible que no sean inteligibles. A medida que crecen, los niños con TEL  presentan dificultades para aprender nuevas palabras y llevar una conversación.

¿Cómo sé que mi hijo esta tardando en hablar? Podemos considerar como un inicio tardí­o del lenguaje cuando el niño no posee más de 50 palabras inteligibles para las personas significativas a los 2 años ±1 mes, o  no produce enunciados de dos palabras a los 2 años ±1 mes. Claramente no puede diagnosticarse un TEL a los 2 años ya que su sintomatologí­a no se reduce a un inicio del habla tardí­o y no todos los niños que tardan en hablar presentarán TEL. Sin embargo, es una señal y de alerta y mi recomendación es evaluar a estos niños cada 3-6 meses. En estas edades tempranas usualmente se interviene el  entorno familiar y se recomiendan sesiones de estimulación del lenguaje con el fin de ir descartando cualquier tipo de trastorno futuro.

El TEL es un trastorno dinámico y por esta razón  los síntomas suelen variar de un niño a otro. Incluso hay manifestaciones leves del trastorno. La principal área afectada por el TEL es el lenguaje oral. Quiero recalcar que, en general, los problemas de lenguaje no se limitan solamente a dificultades comunicativas; también constituyen problemas de aprendizaje para el niño. En el caso específico del  TEL , los alumnos suelen presentar problemas en otras áreas como por ejemplo déficits en el proceso de aprendizaje (dislexia, digrafía, disortografía) o trastornos de atención y concentración. También muchos de estos chicos presentan dificultades matemáticas (discalculia) que se relacionan más que todo con su incapacidad para entender y descifrar los enunciados de los problemas, ya que la principal dificultad reside en la  comprensión  de lectura.

En la parte conductual pueden aparecer conductas disruptivas como rabietas provocadas principalmente por la frustración que les genera no poder comunicarse adecuadamente. En otros niños pueden aparecer comportamientos agresivos y de rebeldía. Los niños con TEL tienden a presentar problemas en sus relaciones sociales, ya que son niños aislados o solitarios ( muchas veces suele confundirse con  con timidez) . Básicamente son niños más vulnerables al bullying y a la exclusión debido a sus dificultades en el lenguaje.

Actualmente no hay información sobre los signos de desarrollo tempranos que podrían señalar o predecir las dificultades del lenguaje y podrían potencialmente permitir la identificación temprana y la intervención con estos niños. Los investigadores del Instituto Nacional de Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación de Estados Unidos están recolectando datos usando medidas conductuales, de rastreo ocular y neurofisiológicas, así como medidas generales de desarrollo cerebral a un grupo determinado de niños durante su crecimiento, para ver si hay indicadores que son específicos para TEL  o que podrían predecir el desarrollo de cualquiera de dichos trastornos tempranamente. Los resultados de esta investigación podrían tener una influencia importante en el desarrollo de nuevos enfoques para la detección precoz y el diagnóstico del TEL.

A pesar de las dificultades que presentan los chicos con TEL y que un trastorno que acompañará al chico toda su vida, existen muchos tipos de apoyo para ayudarle a desarrollar su lenguaje y las otras áreas de aprendizaje afectadas, como la lectoescritura y las habilidades sociales. Si no se trata temprano, puede afectar gravemente el desempeño del niño en la escuela. Dado que los primeros signos del TEL están a menudo presentes en niños de tan sólo 2  años (aunque como mencioné anteriormente no se puede diagnosticar en ese momento), el tiempo antes de que empiecen su escolarización  puede aprovecharse para intervenir con programas especiales diseñados para enriquecer el desarrollo del lenguaje. La terapeuta del lenguaje ofrece actividades que fomentan el juego de roles, las habilidades sociales así como sesiones para aprender vocabulario, competencias fonológicas, construcción de oraciones, comprensión, atención, etc. Siempre es importante comprender que las necesidades de cada niño son diferentes y no todos se intervienen de la misma manera. Si Ud  o el docente de su hijo tienen dudas, no espere para consultar a un profesional. Esta persona está capacitada para evaluar, diagnosticar y recomendarle si el niño es candidato para la terapia o si no lo es y solamente necesita un poco de estimulación extra.